Claro que no me puedo quejar ni un poco de estos dos años de soltería porque en verdad la he pasado bomba. En este tiempo me reencontré con mis amigos y la diversión sin complicaciones, pero sobre todo me reencontré conmigo mismo. Ha sido un ratote de sólo pensar en mí y hacer lo que quiero, cuando quiero, porque quiero y como quiero. De no tener que quedar bien con nadie más que conmigo (aunque debo reconocer que mi última pareja era a toda madre y nunca sentí que tenía que hacer cosas para agradarle).
Después de todo este tiempo de estar "solo", creo que será más difícil que encuentre pareja. Creo que entre más pasa tiempo uno consigo mismo, se vuelve más exigente. Además de que me siento en un momento en el que puedo aportarle mucho a otra persona y quiero alguien que me aporte en el mismo nivel.
Es más difícil que encuentre una pareja porque ya soy más exigente. Ya no me impresiono tan fácilmente y aguanto menos cosas. Digo, también estoy consiente de que la perfección no existe y que yo estoy muy lejos de alcanzarla pero estoy seguro que me merezco una persona que valga la pena.
Anteriormente solía tener una listita con características que no podían tener mis parejas. Era mi forma de defenderme del amor. Claro que nunca la respetaba y por eso me lastimaron un chingo y también por eso conocí gente irreal. Ahora he quitado muchas de las cosas que conformaban esa lista y sólo quedan como requisitos: buena autoestima e independencia emocional. Y a pesar de que son sólo dos aspectos los que exijo, son pocos los que lo tienen.
Últimamente todo mundo conoce la persona perfecta para mí, pero eso sí, nadie me la presenta. Lo que me lleva al dicho de que matrimonio y mortaja, del cielo bajan. Yo intento no desesperarme pero cada día siento más la necesidad de abrazar a alguien y darle besos. De ser cursi. De hacer sentir seguro a alguien y sentirme seguro junto a alguien. De compartir mi tiempo con alguien más. De conocer nuevas costumbres y vicios, manías y talentos, virtudes y defectos. De mostrarle a alguien esa faceta de mí que nadie conoce ni conocerá más que ese ser especial que escriba una historia nueva conmigo....
Pero mientras tanto... pues me abrigaré muy bien porque el frío está cañón...
Saludos.
Yonni









